Una vieja historia.
Sofía y Tomas…
Doña Sofía tiene 68 años, puede recordar todos los instantes de su vida, le apasiona recordar, pero tiene una pena que se convierte en agonía, su amor la engaño, y ella no puede evitarle caiga una lagrima al pensar en ello.
Don Tomas, era un hombre estupendo, inteligente, honrado, dedicado a su familia, de joven trabajo en la mina, era un hombre muy detallista , enviaba flores a doña Sofía siempre , estaba enamorado de su mujer.
Doña Sofía, no aguantaba las distancias, se moría cada ves que el partía por 15 días, a veces no lo veía en un mes o dos, ella lo esperaba… pero moría de tristeza, así, así, que historia de amor tan triste.
Una noche un hombre toco su puerta, le dijo que tenia un encargo de su esposo, que era su amigo, le llevaba carta de el, ella lo recibió, le invito un café, doña Sofía era guapa, bastante bonita, el hombre la vio desamparada, sola y vulnerable.
El tipo continuo llevándole cartas a doña Sofía, una, dos, tres cartas, lo suficiente como para ganarse su confianza y más cafecitos.
El la visitaba, ella lo recibía en su casa, con toda confianza, pero doña Sofía era ingenua, lo recibía pensando que el era un amigo, otras intensiones se ocultaban tras sus cartas, el hombre amable tenia otras causas que motivaban sus visitas.
Una noche el hombre vino a tocar la puerta una vez más… Sofía le abrió, el hombre estaba borracho, ella no quiso dejarlo pasar en esas circunstancias, pero el empujo la puerta, una ves adentro la hizo suya, la tomo por la fuerza, tomo sus recuerdos, su ingenuidad.
Luego de satisfecho se fue, azotando su puerta, ella quedo allí, 2 días no se levanto de la cama, sucia, con la cabeza en otro lado y destrozado el corazón.
Don Tomas llego en los días sucesivos, la amo, no la veía hace mucho tiempo, extrañaba su figura estilizada esperándolo en la ventana, Sofía estaba triste, agónica, marcada por el pecado, no quiso contarle a su esposo lo acontecido, sufrió en silencio.
Pero como en esta vida, tardeo temprano las verdades salen a la luz, Don Tomas cayo enfermo, análisis y análisis no pudieron determinar lo que pasaba, Don Tomas Murió en el lapso de un año, Sofía quedo muy triste, pero al poco tiempo también enfermo, diarreas, neumonía, no podía ser... Fue al médico, lo que imaginaba ella era poco en comparación a lo que le iban a decir esa tarde.
La sentaron en la salita, una enfermera delgada salio a hablar con ella, aprendan chicos, cuando tienes VIH no te entregan tus resultados, te hacen pasar a la salita…
En fin salio y le dijo, que según los análisis ella era portadora del virus de VIH, que seguramente su esposo había fallecido también de eso y que necesitaba empezar a tomar los antiretrovirales, ella no entendía nada , que diablos serian antiretrovirales, un mundo se desato en su cabeza, había perdido todo.
El VIH es difícil de comprender, son demasiadas cosas. No es tan fácil como entender una gripe, o un dolor de barriga, que con una pastilla se pasa todo, no, el VIH es para toda la vida, muchos cuidados, mucha tensión y presión.
En un tiempo mas Doña Sofía se entero que el visitante que venia siempre a su casa dejar las cartas de Don Tomas también era portador, se entero por el hospital, ella lo vio muchas veces salir de allí, pero le tenia miedo, mucho tiempo después el también murió, y a doña Sofía le vino un alivio porque ya no tenia que sentir temor, pero sabia ella muy bien quien era el causante de sus desgracias.
Yo veo a doña Sofía en el hospital, sentadita como una muñequita, no habla con nadie y siempre parece estar aislada en sus pensamientos, aun no entiende nada, solo que tiene consulta los días miércoles de cada mes y que tiene que tomar sus pastillas en la mañana y en la noche todos los días de su vida.
Pero sigue sola, se quedo sin nada... y a los 68 años solo espera la muerte.
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Comentarios
vaya..
juan | 07/01/2008, 10:45


lo leo y no lo creo, esa historia es real verdad..que buena historia krisita, te felicito.